Por Xentor Xentinel
A fines del 2009 publiqué una increíble historia que encontré en Internet, y que titulé «El Lado Oscuro de Friendship - El Caso de las Muertes Misteriosas», en el que prometía investigar personalmente el asunto.
No sé por qué, después se me olvidó por completo hacer la investigación que iba a hacer. Pero, más vale tarde que nunca: éste año me acordé.
En Febrero fui a la oficina de Registro Civil de Castro, la capital de Chiloé, en donde vivo. Pero los datos eran escasos, y me recomendaron ir a la oficina de Quemchi.
Vengo llegando de ese lugar, para mostrarles lo que encontré. O, mejor dicho, lo que no encontré... Ésta es la oficina de Registro Civil de Quemchi:
Allí solicité información sobre la defunción de esas personas, supuestamente fallecidas en la comuna de Quemchi entre 1986 y 2002. La funcionaria que me atendió, me dijo que, justamente ella estaba trabajando ahí desde 1986, pero no recordaba a nadie con esos nombres. Revisó en la computadora, y no encontró a nadie con esos nombres en el Registro Nacional. Finalmente, me pasó éste viejo libro, que constituye el Registro Local:
Empiezo abriendo el libro en la letra «R», para buscar a los Rutherford y, de paso, a Ito Ruíz; pero me encuentro con que no hay ningún Rutherford en el registro, y tampoco está Ito (doble click en cada foto, para ver más grande):
Luego me voy a la letra «D», para ver si encuentro a Ernesto De La Fuente Tompkins. Nada:
Me voy a la «F», por si acaso. Tampoco:
¿Conclusiones? O la historia de las muertes misteriosas en la comuna de Quemchi, ligadas al Caso Friendship, son un completo invento, o «alguien» hizo quién sabe qué para eliminar esas muertes de los registros...
Pero, ¿Cómo pudo haberse hecho semejante cosa? ¿Cambiar el libro por uno exactamente igual, pero sin esos datos? ¿Borrarle la memoria a la funcionaria de allí para que justo no recuerde a esas personas? ¿O acaso alguien la puso a ella ahí justo en 1986? Hummm... Creo que es forzar mucho la imaginación. Tal parece que la historia, aunque muy buena, era sólo un muy buen invento.
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jueves, 6 de marzo de 2014
sábado, 26 de diciembre de 2009
El Lado Oscuro de Friendship - El Caso de las Muertes Misteriosas
El siguiente texto apareció en el Foro del Sitio Web de AION (Asociación de Investigaciones Ovnilógicas de Chile), el 26 de Noviembre de 2002. Fue firmado por alguien que sólo se identificó como D. Mansilla B.:
Estimado Sr Fuenzalida:
Desde niño que me crié en mi lejano hogar de la Isla de Chiloé, en el sur de Chile, escuchando relatos de extrañas luces que aparecían y desaparecían en las noches australes, por lo que ahora no puedo alejarme de mi afición al tema Ovni.
Leo todo lo que puedo en Internet al respecto, y así fue como me enteré de su página Web.
Hasta ahora nunca me había interesado intervenir en la polémica sobre todo lo que se ha hablado de más sobre FRIENDSHIP, pero creo que en algo puedo contribuir para que se esclarezca la verdad sobre tan polémico caso.
Con interés he estado leyendo lo que escribe el señor Ernesto de la Fuente G. en su página de www.conexionovni.cl. Le he escrito varias veces, pero él jamás me ha contestado. Quería preguntarle por ciertos aspectos sobre los cuales, si bien él no ha mentido, no ha dicho toda la verdad.
Cualquiera, usando un poco de lógica, se dará cuenta que las cosas que narra don Ernesto, no pudieron realizarse en Taiquemó e incluso en Quemchi, sin la participación o el conocimiento de otra gente. Pues así fue.
Actualmente trabajo y vivo en Temuco, pero nací en Quemchi. Allí mis padres aún tienen un campo, y yo en ese tiempo (1984-1986) recién había terminado la secundaria, daba mis primeros pasos como radioaficionado, y vivía con ellos.
Así fue como empecé a escuchar las comunicaciones entre don Ernesto y FRIENDSHIP y después los conocí personalmente, e incluso navegué con ellos.
Allí también fue que posteriormente, y a través de doña Carmen Reyes, conocí de vista a don Josep Guijarro en su pasada por Quemchi.
En ese tiempo todos estábamos muy interesados, pues no había trabajo y suponíamos que esos gringos se instalarían con alguna faena en Quemchi.
El que los trajo fue don Ernesto, pero posteriormente convenció a sus vecinos.
Don Ernesto no podía hacer todo solo, así es que tenía un capataz de nombre Benedicto Ruiz Ruiz, que tenía su casa dentro de Taiquemó y que tengo entendido, habló con don Josep a la entrada del predio.
Todas estas personas se reunían en las casas de Taiquemó, con los que venían en el Mitilus II. Yo conocí la casa, pues me estaban enseñando a hacer una nueva super antena para mi transmisor. También allí conocí, uno de esos veranos, a don Octavio Ortiz y a sus hijas Paula, Andrea y Claudia.
Con excepción de don Duncan, todos eran saludables y relativamente jóvenes y menores que don Ernesto.
En el invierno de 1986 hubo una gran tormenta, y como a las 2 de la mañana se escuchó una gran explosión acompañada de una luz azul que iluminó hasta el pueblo. Un aserradero situado en las inmediaciones se quemó.
Posteriormente, ya no se hicieron más reuniones, y a la semana siguiente, don Ernesto desapareció de Quemchi, hasta el día de hoy.
El dentista del pueblo que también participaba con ellos intentó suicidarse, víctima de crisis de pánico, poco tiempo después, en Puerto Montt.
Al poco tiempo, Cendolla falleció aplastado por un árbol en el bosque de Chaquihual.
Don Duncan Rutherford murió de viejo repentinamente.
Año y medio más tarde, Santiago Rutherford desapareció de su casa. Lo encontraron varios días después, muerto dentro de un pozo.
Luego murió misteriosamente Ito Ruiz.
Hace poco, Alberto Rutherford, falleció trágicamente aplastado por un árbol al medio de bosque.
Barria, que era el trabajador de confianza de los Rutherford, hace 8 años entró al bosque y aún no sale.
¿Será sólo coincidencia?
Sea lo que sea, no pretendo inculpar a don Ernesto ni a los gringos, a los que conocí y me consta que eran excelentes seres humanos y de gran sensibilidad social. Pero hay algo a lo que don Ernesto le hace el quite y que no quiere revelar.
Tres semanas atrás yo me encontraba en Quemchi visitando a mis padres, cuando apareció en el pueblo un señor de unos treinta años, de pelo corto, algo rubio, de cerca de dos metros de estatura y con una mirada muy especial.
Manejaba un Jeep Montero último modelo.
Ud sabe que Quemchi es un pueblo muy chico, así es que llamó la atención de todos los que lo vieron, y un cabo de carabineros que es amigo de mi padre lo paró para controlar documentos.
Todo estaba en regla, lo único especial era que su nombre era Ernesto de la Fuente G.
Posteriormente me enteré que este Ernesto de la Fuente pasó a visitar a cada uno de los deudos de sus ex trabajadores y vecinos, a los que recompensó generosamente con una gran cantidad de billetes nuevos, que parecían recién hechos.
Esto habla muy bien de esta gente, pero ¿Que obligación tienen con algo que ocurrió hace ya más de 15 años? ¿Por que lo hacen?
Ojalá todos los patrones fueran así.
No veo qué malo tendría que todas estas cosas se dieran a conocer sin tanto misterio.
Mi nombre verdadero y completo creo que carece de importancia, además que no deseo entrar en polémica con grupos de fanáticos que se han formado al respecto, pero lo que yo digo es muy fácil de comprobar, solicitando al Registro Civil, los Certificados de Defunción correspondientes, donde aparecen la causa y fecha del fallecimiento.
Ojalá le vaya bien en el resto de sus investigaciones.
Atentamente, su admirador:
D. Mansilla B.
Posteriormente, el 7 de Diciembre de 2002, aparece esto otro:
Comentario de Javier E.:
Próximamente: Una investigación personal de Xentor a Quemchi para recoger más información al respecto. ¡Deséenme suerte!
ACTUALIZACIÓN: 6 de Marzo del 2014
No sé por qué, tras escribir lo anterior, se me olvidó por completo hacer la investigación que iba a hacer. Pero más vale tarde que nunca. Éste año me acordé.
En Febrero fui a la oficina de Registro Civil de Castro, la capital de Chiloé, en donde vivo. Pero los datos eran escasos, y me recomendaron ir a la oficina de Quemchi.
Vengo llegando de ese lugar, para mostrarles lo que encontré. O, mejor dicho, lo que no encontré... Ésta es la oficina de Registro Civil de Quemchi:
Allí solicité información sobre la defunción de esas personas, supuestamente fallecidas en la comuna de Quemchi entre 1986 y 2002. La funcionaria que me atendió, me dijo que, justamente ella estaba trabajando ahí desde 1986, pero no recordaba a nadie con esos nombres. Revisó en la computadora, y no encontró a nadie con esos nombres en el Registro Nacional. Finalmente, me pasó éste viejo libro, que constituye el Registro Local:
Empiezo abriendo el libro en la letra «R», para buscar a los Rutherford y, de paso, a Ito Ruíz; pero me encuentro con que no hay ningún Rutherford en el registro, y tampoco está Ito (click en cada foto, para ver más grande):
Luego me voy a la letra «D», para ver si encuentro a Ernesto De La Fuente Tompkins. Nada:
Me voy a la «F», por si acaso. Tampoco:
¿Conclusiones? O la historia de las muertes misteriosas en la comuna de Quemchi, ligadas al Caso Friendship, son un completo invento, o «alguien» hizo quién sabe qué para eliminar esas muertes de los registros...
Pero, ¿Cómo pudo haberse hecho semejante cosa? ¿Cambiar el libro por uno exactamente igual, pero sin esos datos? ¿Borrarle la memoria a la funcionaria de allí para que justo no recuerde a esas personas? ¿O acaso alguien la puso a ella ahí justo en 1986? Hummm... Creo que es forzar mucho la imaginación. Tal parece que la historia, aunque muy buena, era sólo un muy buen invento.

Desde niño que me crié en mi lejano hogar de la Isla de Chiloé, en el sur de Chile, escuchando relatos de extrañas luces que aparecían y desaparecían en las noches australes, por lo que ahora no puedo alejarme de mi afición al tema Ovni.
Leo todo lo que puedo en Internet al respecto, y así fue como me enteré de su página Web.
Hasta ahora nunca me había interesado intervenir en la polémica sobre todo lo que se ha hablado de más sobre FRIENDSHIP, pero creo que en algo puedo contribuir para que se esclarezca la verdad sobre tan polémico caso.
Con interés he estado leyendo lo que escribe el señor Ernesto de la Fuente G. en su página de www.conexionovni.cl. Le he escrito varias veces, pero él jamás me ha contestado. Quería preguntarle por ciertos aspectos sobre los cuales, si bien él no ha mentido, no ha dicho toda la verdad.
Cualquiera, usando un poco de lógica, se dará cuenta que las cosas que narra don Ernesto, no pudieron realizarse en Taiquemó e incluso en Quemchi, sin la participación o el conocimiento de otra gente. Pues así fue.

Así fue como empecé a escuchar las comunicaciones entre don Ernesto y FRIENDSHIP y después los conocí personalmente, e incluso navegué con ellos.
Allí también fue que posteriormente, y a través de doña Carmen Reyes, conocí de vista a don Josep Guijarro en su pasada por Quemchi.
En ese tiempo todos estábamos muy interesados, pues no había trabajo y suponíamos que esos gringos se instalarían con alguna faena en Quemchi.
El que los trajo fue don Ernesto, pero posteriormente convenció a sus vecinos.
Todos ellos se preocuparon muy bien de esconderse cuando el señor Guijarro anduvo por allá.Estaba un señor de apellido Cendolla, que era el representante del señor Tino Castoldi, dueño del Chaquihual de 10.000 Há. y vecino a Taiquemó.
Estaba don Duncan Rutherford, con fundo al frente.
Estaba don Alberto Rutherford, hijo de don Duncan, vecino inmediato de don Ernesto, por el oeste.
También don Santiago Rutherford, hijo de don Duncan y hermano de Alberto, que tenía fundo al frente de Taiquemó y al lado del de su padre.
Don Ernesto no podía hacer todo solo, así es que tenía un capataz de nombre Benedicto Ruiz Ruiz, que tenía su casa dentro de Taiquemó y que tengo entendido, habló con don Josep a la entrada del predio.
Todas estas personas se reunían en las casas de Taiquemó, con los que venían en el Mitilus II. Yo conocí la casa, pues me estaban enseñando a hacer una nueva super antena para mi transmisor. También allí conocí, uno de esos veranos, a don Octavio Ortiz y a sus hijas Paula, Andrea y Claudia.
Con excepción de don Duncan, todos eran saludables y relativamente jóvenes y menores que don Ernesto.
En el invierno de 1986 hubo una gran tormenta, y como a las 2 de la mañana se escuchó una gran explosión acompañada de una luz azul que iluminó hasta el pueblo. Un aserradero situado en las inmediaciones se quemó.
Posteriormente, ya no se hicieron más reuniones, y a la semana siguiente, don Ernesto desapareció de Quemchi, hasta el día de hoy.
El dentista del pueblo que también participaba con ellos intentó suicidarse, víctima de crisis de pánico, poco tiempo después, en Puerto Montt.
Al poco tiempo, Cendolla falleció aplastado por un árbol en el bosque de Chaquihual.
Don Duncan Rutherford murió de viejo repentinamente.
Año y medio más tarde, Santiago Rutherford desapareció de su casa. Lo encontraron varios días después, muerto dentro de un pozo.
Luego murió misteriosamente Ito Ruiz.
Hace poco, Alberto Rutherford, falleció trágicamente aplastado por un árbol al medio de bosque.
Barria, que era el trabajador de confianza de los Rutherford, hace 8 años entró al bosque y aún no sale.
¿Será sólo coincidencia?
Sea lo que sea, no pretendo inculpar a don Ernesto ni a los gringos, a los que conocí y me consta que eran excelentes seres humanos y de gran sensibilidad social. Pero hay algo a lo que don Ernesto le hace el quite y que no quiere revelar.
Tres semanas atrás yo me encontraba en Quemchi visitando a mis padres, cuando apareció en el pueblo un señor de unos treinta años, de pelo corto, algo rubio, de cerca de dos metros de estatura y con una mirada muy especial.

Ud sabe que Quemchi es un pueblo muy chico, así es que llamó la atención de todos los que lo vieron, y un cabo de carabineros que es amigo de mi padre lo paró para controlar documentos.
Todo estaba en regla, lo único especial era que su nombre era Ernesto de la Fuente G.
Posteriormente me enteré que este Ernesto de la Fuente pasó a visitar a cada uno de los deudos de sus ex trabajadores y vecinos, a los que recompensó generosamente con una gran cantidad de billetes nuevos, que parecían recién hechos.
Esto habla muy bien de esta gente, pero ¿Que obligación tienen con algo que ocurrió hace ya más de 15 años? ¿Por que lo hacen?
Ojalá todos los patrones fueran así.
No veo qué malo tendría que todas estas cosas se dieran a conocer sin tanto misterio.
Mi nombre verdadero y completo creo que carece de importancia, además que no deseo entrar en polémica con grupos de fanáticos que se han formado al respecto, pero lo que yo digo es muy fácil de comprobar, solicitando al Registro Civil, los Certificados de Defunción correspondientes, donde aparecen la causa y fecha del fallecimiento.
Ojalá le vaya bien en el resto de sus investigaciones.
Atentamente, su admirador:
D. Mansilla B.
Posteriormente, el 7 de Diciembre de 2002, aparece esto otro:
Como empleada del Serv de Reg Civil e Identificación me di el ocioso trabajo de comprobar el fallecimiento de las personas indicadas por D. Mansilla en este foro el 26 de Nov pasado.
Son efectivas y la mayoría falleció en la comuna de Quemchi, prov de Chiloé, X Región, pero además descubrí otra cosa: el fallecimiento de Ernesto de la Fuente Tompkins, el 9 de Abril..... ¿qué onda?...
Anonadada.
Comentario de Javier E.:
Todo esto produjo un inoficioso debate entre los participantes del foro, lo que como de costumbre, no condujo a nada, y nadie aclaró nada. Sólo se limitaron a insultar a la pobre participante que dio la información.
Yo me di el trabajo de ir al Registro Civil, y pedí algunos certificados y.... ¡¡ES CIERTO!!
Ustedes mismos pueden comprobarlo haciendo lo mismo que hice yo. Es decir, ir a cualquier oficina del Registro Civil y pedir los Certificados de Defunción de Duncan Rutherford, Santiago Rutherford, Alberto Rutherford, Ernesto de la Fuente T, y de todos los otros nombrados en la denuncia.
Eso indica claramente la relación entre Ernesto de la Fuente y Douglas Tompkins.
Javier E
Próximamente: Una investigación personal de Xentor a Quemchi para recoger más información al respecto. ¡Deséenme suerte!
ACTUALIZACIÓN: 6 de Marzo del 2014
No sé por qué, tras escribir lo anterior, se me olvidó por completo hacer la investigación que iba a hacer. Pero más vale tarde que nunca. Éste año me acordé.
En Febrero fui a la oficina de Registro Civil de Castro, la capital de Chiloé, en donde vivo. Pero los datos eran escasos, y me recomendaron ir a la oficina de Quemchi.
Vengo llegando de ese lugar, para mostrarles lo que encontré. O, mejor dicho, lo que no encontré... Ésta es la oficina de Registro Civil de Quemchi:
Allí solicité información sobre la defunción de esas personas, supuestamente fallecidas en la comuna de Quemchi entre 1986 y 2002. La funcionaria que me atendió, me dijo que, justamente ella estaba trabajando ahí desde 1986, pero no recordaba a nadie con esos nombres. Revisó en la computadora, y no encontró a nadie con esos nombres en el Registro Nacional. Finalmente, me pasó éste viejo libro, que constituye el Registro Local:
Empiezo abriendo el libro en la letra «R», para buscar a los Rutherford y, de paso, a Ito Ruíz; pero me encuentro con que no hay ningún Rutherford en el registro, y tampoco está Ito (click en cada foto, para ver más grande):
Luego me voy a la letra «D», para ver si encuentro a Ernesto De La Fuente Tompkins. Nada:
Me voy a la «F», por si acaso. Tampoco:
¿Conclusiones? O la historia de las muertes misteriosas en la comuna de Quemchi, ligadas al Caso Friendship, son un completo invento, o «alguien» hizo quién sabe qué para eliminar esas muertes de los registros...
Pero, ¿Cómo pudo haberse hecho semejante cosa? ¿Cambiar el libro por uno exactamente igual, pero sin esos datos? ¿Borrarle la memoria a la funcionaria de allí para que justo no recuerde a esas personas? ¿O acaso alguien la puso a ella ahí justo en 1986? Hummm... Creo que es forzar mucho la imaginación. Tal parece que la historia, aunque muy buena, era sólo un muy buen invento.
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